Buscar

Mostrando entradas con la etiqueta 2.- oraciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 2.- oraciones. Mostrar todas las entradas

martes, 29 de abril de 2025

ORACIÓN POR LA FAMILIA



La importancia de las oraciones por la familia

 

Las oraciones por la familia tienen un papel fundamental en el fortalecimiento de los vínculos familiares y en la búsqueda de la unidad. A continuación, exploraremos la importancia de estas oraciones y cómo pueden ayudarnos en nuestro día a día.

¿Por qué es importante orar por la familia?

Orar por la familia nos permite conectar con Dios y pedirle su protección, guía y bendiciones para nuestros seres queridos. Al hacerlo, estamos reconociendo que no podemos controlar todas las circunstancias ni resolver todos los problemas por nuestra cuenta, sino que necesitamos la ayuda divina.

Además, las oraciones por la familia nos ayudan a fortalecer el amor, la comunicación y la unidad familiar. Cuando nos tomamos el tiempo para orar juntos, estamos fomentando la intimidad espiritual y emocional entre los miembros de la familia, lo cual puede mejorar nuestras relaciones y construir la confianza mutua.

¿Cómo hacer oraciones por la familia?

Existen diversas formas de hacer oraciones por la familia. Algunas sugerencias incluyen:

Oraciones diarias en familia: Establecer un momento diario para orar juntos como familia, ya sea por la mañana, antes de acostarse o en cualquier otro momento conveniente.

Oraciones individuales: Además de las oraciones en conjunto, cada miembro de la familia puede tomarse un tiempo para orar por sus propias necesidades y las de los demás.

Oraciones en momentos difíciles: En momentos de crisis, enfermedad o conflictos familiares, es especialmente importante unirse en oración para buscar fortaleza y dirección.

Oraciones de gratitud: No solo debemos pedir a Dios, sino también agradecerle por las bendiciones recibidas. Incluir momentos de gratitud en nuestras oraciones nos ayuda a mantener una actitud positiva y valorar lo que tenemos.

Beneficios de las oraciones por la familia

Las oraciones por la familia no solo tienen un impacto espiritual, sino que también pueden tener beneficios emocionales y psicológicos. Algunos de estos beneficios incluyen: 

Fomento de la empatía y la compasión: Al orar por las necesidades de nuestros seres queridos, desarrollamos una mayor sensibilidad hacia sus dificultades y sufrimientos, lo cual puede fortalecer nuestra conexión emocional.

Aumento de la paz y la armonía: Las oraciones por la familia pueden ayudar a reducir el estrés y la ansiedad, promoviendo un ambiente más tranquilo y pacífico en el hogar.

Fortalecimiento del sentido de propósito: Al reconocer que estamos en manos del poder superior de Dios y que nuestras vidas tienen un propósito divino, podemos encontrar mayor significado y dirección en nuestras acciones diarias.

Creación de un legado espiritual: Al transmitir el valor de la oración a las generaciones futuras, estamos construyendo un legado espiritual y fomentando la continuidad de la fe en nuestra familia.

En resumen, las oraciones por la familia son una poderosa herramienta para fortalecer los lazos familiares, cultivar la unidad y buscar la guía divina en nuestra vida cotidiana. No importa cuál sea nuestra tradición religiosa, todos podemos beneficiarnos de la práctica de la oración en familia.

 


Ahora sí, la oración:

ORACIÓN POR LA FAMILIA

 Señor, te presento a mi familia delante de ti, y te pido que los bendigas con tu amor y protección. Que cada miembro de nuestra familia pueda encontrar salud física, emocional y espiritual. 

Te pido que guíes nuestros pasos y nos des sabiduría para tomar decisiones acertadas en nuestra vida familiar. Ayúdanos a ser pacientes, comprensivos y amorosos unos con otros, fortaleciendo así nuestros lazos familiares.

Padre, te pido que bendigas nuestro hogar con tu paz y armonía. Que en nuestro hogar siempre reine el respeto mutuo y la unidad. Permítenos ser un refugio seguro donde cada uno pueda encontrar consuelo y apoyo en momentos de dificultad. 

Te ruego que bendigas nuestras relaciones familiares, que podamos comunicarnos de manera efectiva y sincera, fomentando así la confianza y el entendimiento entre nosotros.

Señor, te pido que bendigas a nuestros hijos. Dales discernimiento para tomar decisiones correctas y protégelos de cualquier peligro o influencia negativa. Ayúdalos a crecer en sabiduría y en favor contigo y con los demás.

Te pido también por aquellos miembros de nuestra familia que están lejos, que los guardes y los bendigas en todo momento. Permíteles sentir nuestro amor y apoyo, aunque estemos separados físicamente.

Padre celestial, te agradecemos por tu amor incondicional y por bendecirnos como familia. Te pedimos que sigas guiándonos y bendiciéndonos en cada etapa de nuestras vidas. En tu nombre, amén.

(Se puede terminar esta oración con el rezo de Padre Nuestro, Ave María y Gloria).


miércoles, 16 de abril de 2025

Oración por una curación milagrosa

 

Éxodo 23,25  "Ustedes servirán al Señor, su Dios, y él bendecirá tu pan y tu agua. Yo apartaré de ti las enfermedades".

Querido Señor, Tú eres el dador de vida.

En ti solo hay cosas buenas

 En ti están la misericordia y el amor.

 En ti está la sanidad de las naciones.

En ti está la libertad de preocupación y la libertad de dolor.

Señor Todopoderoso, estás lleno de misericordia y gracia. 

En ti se realiza toda curación.

Tú, Señor, eres el hacedor de milagros. 

En tu espíritu, tu don de sanación está vivo.

En ti Señor podemos poner nuestra confianza en que tú puedes sanarnos,

y protégenos del enemigo y de la muerte de nuestra alma.

Tú, Señor, eres hacedor de milagros para los enfermos y las almas perdidas.

Ayúdanos a poner nuestra confianza en Ti.

Tú, Señor, eres el médico más excelente.

Sanas, proteges, cuidas, amas,

Eres amable, eres paciente, eres bondadoso, eres una fortaleza. 

Tú, Señor, eres nuestro Creador.

Tú conoces nuestros pensamientos, nuestros suspiros y nuestros llantos.

Eres maravilloso y haces todo lo bueno por nosotros.


Pongo en tus manos mi vida.

Toca mi mente, sana mi mente,

 toca mi alma, sana mi alma,

toca mi espíritu, sana mi espíritu, 

toca mi cuerpo, sana mi cuerpo.

Sánanos, Señor, si es Tu voluntad.

 

Amén.


miércoles, 9 de abril de 2025

Oración al Justo Juez

 




La advocación del Justo Juez surgió del pasaje bíblico que narra cuando Jesús fue llevado a la presencia de Poncio Pilatos y a quien le dijo que su reino no era de este mundo.

También en el Evangelio de san Mateo se menciona que la esposa de Poncio Pilatos le envió un mensaje a su marido en el que le decía:

“No te mezcles en el caso de este hombre justo, porque, por Él había sufrido en un sueño la noche previa”.

Oración al Justo Juez: ¿en qué casos se le puede hacer una oración?

Se le hace una oración al Justo Juez para pedirle su protección de peligros y enemigos, para alejar a las personas que nos quieren hacer un daño. La envidia, el coraje y la frustración son emociones que pueden cegar a las personas y en su deseo de salirse con la suya, actúan de forma negativa.

Pero, ante una situación como éstas, es importante hacer una oración al Justo Juez, para pedir la protección y la fuerza necesarias para salir victorioso de ellas.


domingo, 6 de abril de 2025

Oración pidiendo sanación

 



Padre santo y Padre bueno, gracias por tu bondad para con todos nosotros. Gracias por todas las cosas buenas que nos has concedido a lo largo de nuestra vida. Me acerco a ti, Señor, para pedir que les concedas salud a aquellos que sufren alguna enfermedad en este momento. Señor, te pido que tu mano poderosa llegue hasta cada uno de ellos, concediéndoles alivio para sus dolores y ánimo para el espíritu.

Hay niños, jóvenes y adultos sufriendo ahora mismo por causa de enfermedades y dolencias fuertes. Muéstrales tu misericordia, Señor. Alivia el pesar y el dolor que sienten. Gracias, Señor, porque tú nos escuchas cuando clamamos a ti. Por favor, atiende el clamor interno de los que se sienten demasiado débiles por causa de la enfermedad. Dales nuevas fuerzas. Que ellos puedan sentir tu presencia y la paz incomparable que viene de ti.

Sobre todas las cosas te pido, Padre, que los enfermos puedan tener un encuentro contigo. Ayúdales a sentir tu presencia y tu mano sobre ellos. Que cada uno de ellos pueda tener contacto con personas que te aman y puedan escuchar el mensaje de salvación. Revela tu amor y tu cuidado a través de tus hijos. Que cada enfermo pueda escuchar sobre Jesús y su sacrificio de amor en la cruz. Que abran sus corazones a ti, Señor, mi Dios, para que reciban la sanidad del alma.

Muestra tu poder en medio de las enfermedades, Padre amado. Sabemos que tú puedes sanar cualquier enfermedad y en ti está puesta nuestra confianza. Queremos verte obrar en este día. En el nombre de Jesús, amén.

sábado, 5 de abril de 2025

Novena del abandono

 


¿Qué es la Novena del Abandono?

La Novena del Abandono procede del Padre Dolindo Ruotolo (1882-1970), Siervo de Dios y candidato a la beatificación (para convertirse en santo). Jesús reveló al Padre Dolindo las palabras que componen esta novena. Padre Dolindo, que se hacía llamar «el viejecito de María», sufrió durante gran parte de su vida, llegando incluso a vivir paralizado los últimos diez años antes de su muerte. También fue, en un tiempo, director espiritual y amigo del Padre Pío, quien, del mismo modo, encontró el amor de Cristo en su sufrimiento.

Ambos Padres Dolindo y el Padre Pío nos dejaron muchas palabras y oraciones que nos guían hacia la entrega a Cristo. También nos inspiran a ir siempre al encuentro de los demás con misericordia y amor, representativos de sus propias entregas a Cristo y de su amor por nosotros.

Al rezar esta novena de entrega, meditamos sobre las mismas palabras que Jesús dio al padre Dolindo a lo largo de nueve días, en los que escuchamos a Jesús decirnos que se lo demos todo y que pongamos en Él toda nuestra confianza.

 

¿Cuándo rezar la Novena del Abandono?

Recurre a la Novena del Abandono siempre que te cueste ocuparte de algo por ti mismo, siempre que te cueste entregar a Dios una preocupación, una duda o un sufrimiento.

Reza esta novena para entregárselo todo a Jesús y decirle: «Jesús, ocúpate tú de todo».

¿Por qué rezar la Novena del Abandono?

La Novena del Abandono es una de las oraciones más poderosas que Jesús nos ha dado. Jesús conoció al padre Dolindo Ruotolo en su dolor, sufrimiento, agonía y duda. Y a través de las palabras que Jesús le dio, también nos encontramos con Jesús en este lugar. Rezamos la Novena del Abandono para humillarnos y reconocer que no podemos con todo, solos: necesitamos que Jesús cuide de nosotros. Como repetimos a lo largo de esta novena, pedimos entrega para apartar los ojos de nosotros mismos y mirar a Jesús.

 

Como decía Santa Teresa del Niño Jesús, «Para mí, la oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada lanzada hacia el cielo, un grito de reconocimiento y de amor tanto desde dentro de la prueba como en la alegría.

Esta novena del Abandono a la voluntad de Dios ha sido muy poderosa para las personas que la han rezado. A continuación, encontrarás dos testimonios de personas de nuestra comunidad Hallow sobre el poder de la Novena del Abandono:

«Me di cuenta de que no tenía nada que agradecer a Dios por las cosas que podía hacer por mí misma cuando le rechazaba y quería hacer las cosas a mi manera. La Novena del Abandono significaba esperar completamente en Dios, dejarle elegir completamente, dejar ir completamente mi voluntad y mi capacidad.»

«La experiencia de estos últimos nueve días despertando para entregarme a mí mismo y a mis días a Jesús ha cambiado completamente la forma de afrontar las tareas y retos que tenemos por delante. […] Me sorprende lo rápido que puede madurar un alma, y la cercanía a Cristo que uno puede experimentar en tan poco tiempo, es una de las experiencias que más me han cambiado la vida, y me gustaría seguir con este hábito en adelante.»

Esperamos que te unas para rezar la Novena del Abandono con Jonathan Roumie, el actor que interpreta a Jesús en ‘Los Elegidos’ The Chosen.




Cómo rezar la Novena del Abandono

Tiempo necesario: 5 minutos

Vuelve tus ojos a Jesús y reza para rendirte durante nueve días.

Comienza haciendo la señal de la cruz.

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo Espíritu Santo. Amén.

A continuación, lee las palabras que Jesús dirigió al padre Dolindo Ruotolo y que Él sigue hablándonos. Cada día de la novena, escucha y reflexiona sobre sus palabras y considera cómo te está guiando hacia la paz y el consuelo durante los próximos nueve días y para siempre.

Después de cada día, repite el estribillo de rendición:

«¡Oh Jesús, me abandono a Ti, ocúpate Tú de todo!». (10 veces).

«Madre, soy tuyo ahora y siempre. Por ti y contigo, siempre quiero pertenecer completamente a Jesús».

 

Día 1

¿Por qué os confundís preocupándoos? Déjame el cuidado de tus asuntos a mí y todo estará en paz. Te digo en verdad que todo acto de entrega verdadera, ciega y completa a mí produce el efecto que deseas y resuelve todas las situaciones difíciles.

 

Día 2

Rendirte a mí no significa inquietarte, disgustarte o perder la esperanza, ni tampoco ofrecerme una oración preocupada pidiéndome que te siga y cambie tu preocupación en oración. Va en contra de esta entrega, profundamente en contra de ella, preocuparse, ponerse nervioso y desear pensar en la consecuencia de cualquier cosa.

Es como la confusión que sienten los niños cuando piden a su madre que atienda sus necesidades y luego intentan atenderlas por sí mismos, de modo que sus esfuerzos infantiles se interponen en el camino de su madre. Rendirse significa cerrar plácidamente los ojos del alma, apartarse de los pensamientos de tribulación y ponerse a mi cuidado, para que sólo yo actúe, diciendo: «Ocúpate Tú».

 

Día 3

Cuántas cosas hago cuando el alma, en tanta necesidad espiritual y material, se vuelve hacia mí, me mira y me dice: «Cuídala tú», luego cierra los ojos y descansa. En el dolor rezas para que actúe, pero que actúe como tú quieres. No te diriges a mí, sino que quieres que me adapte a tus ideas. No sois enfermos que preguntan al médico cómo. No actúes así, sino reza como te enseñé en el Padre Nuestro: «Santificado sea tu Nombre», es decir, glorificado sea en mi necesidad. «Venga a nosotros Tu reino», es decir, que todo lo que hay en nosotros y en el mundo esté de acuerdo con Tu reino. «Hágase tu voluntad en la Tierra como en el Cielo», es decir, en nuestra necesidad, decide como mejor te parezca para nuestra vida temporal y eterna. Si me dices de verdad: «Hágase tu voluntad», que es lo mismo que decir: «Ocúpate tú», intervendré con toda mi omnipotencia y resolveré las situaciones más difíciles.

 

Día 4

¿Ves crecer el mal en lugar de debilitarse? No te preocupes. Cierra los ojos y dime con fe: «Hágase tu voluntad, Ocúpate Tú». Yo te digo que me ocuparé de ello, y que intervendré como lo hace un médico y realizaré milagros cuando sean necesarios. ¿Ves que el enfermo empeora? No te enfades, cierra los ojos y di: «Ocúpate Tú». Yo te digo que me ocuparé de ello, y que no hay medicina más poderosa que mi intervención amorosa. Por mi amor, te prometo esto.

 

Día 5

Y entonces debo conducirte por un camino distinto del que ves, te prepararé; te llevaré en brazos; dejaré que te encuentres, como los niños que se han dormido en brazos de su madre, en la otra orilla del río. Lo que te perturba y te hiere inmensamente es tú razón, tus pensamientos y preocupación, y tu deseo a toda costa de lidiar con lo que te aflige.

 

Día 6

Sois insomnes; queréis juzgarlo todo, dirigirlo todo y verlo todo y os entregáis a la fuerza humana, o peor – a los hombres mismos, confiando en su intervención – esto es lo que obstaculiza mis palabras y mis puntos de vista. Oh, cuánto deseo de ti esta entrega, para ayudarte; ¡y cómo sufro cuando te veo tan agitado! Satanás intenta exactamente esto: agitaros y apartaros de mi protección y arrojaros a las fauces de la iniciativa humana. Por eso, confía sólo en mí, descansa en mí, ríndete a mí en todo.

 

Día 7

Hago milagros en proporción a vuestra plena entrega a mí y a que no penséis en vosotros mismos. Siembro tesoros de gracias cuando estás en la más profunda pobreza. Ninguna persona de razón, ningún pensador, ha hecho milagros, ni siquiera entre los santos. Hace obras divinas quien se entrega a Dios. Así que no pienses más en ello, porque tu mente es aguda y para ti es muy difícil ver el mal y confiar en mí y no pensar en ti mismo. Haced esto para todas vuestras necesidades, haced esto, todos vosotros, y veréis grandes milagros silenciosos continuos. Me ocuparé de las cosas, te lo prometo.

 

Día 8

Cierra los ojos y déjate llevar por la corriente fluida de mi gracia; cierra los ojos y no pienses en el presente, apartando tus pensamientos del futuro como lo harías de la tentación. Descansa en mí, creyendo en mi bondad, y te prometo por mi amor que si dices: «Ocúpate tú», yo me ocuparé de todo; te consolaré, te liberaré y te guiaré.

 

Día 9

Reza siempre dispuesto a entregarte, y recibirás de ello gran paz y grandes recompensas, aun cuando te confiera la gracia de la inmolación, del arrepentimiento y del amor. Entonces, ¿qué importa el sufrimiento? ¿Te parece imposible? Cierra los ojos y di con toda tu alma: «Jesús, ocúpate tú». No temas, yo me ocuparé de las cosas y bendecirás mi nombre humillándote. Mil oraciones no pueden igualar un solo acto de entrega, recuérdalo bien. No hay novena más eficaz que ésta.

 

Después de cada día, repite el estribillo de rendición:

«¡Oh Jesús, me abandono a Ti, ocúpate Tú de todo!». (10 veces).

«Madre, soy tuyo ahora y siempre. Por ti y contigo, siempre quiero pertenecer completamente a Jesús».

 

Por último, concluye con la señal de la cruz.

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

«Jesús, ocúpate Tú».

domingo, 5 de febrero de 2012

Oración de confianza ante la enfermedad



Señor Jesús, Te agradezco por el don de la vida.
Tú conoces las personas y las circunstancias que
me han formado ya sea física como emocional y
espiritualmente. Ellas, y las más íntimas experiencias
de mi mente y de mi corazón, me han hecho la persona
que soy ahora.

Perdóname, Señor, por todas las veces que te he
fallado, por mi fallos contra mi mismo y los demás.
Al mismo tiempo, perdono a todos los que me han
fallado de alguna manera y me han herido.

Ayúdame a ver que mi enfermedad tiene una parte muy
importante en mi vida. Ella me ayudará a ser plenamente
la persona que Tu quieres que yo sea. No permitas que
yo pierda o desperdicie lo que Tu quieres hacer conmigo
para hacer completa mi vida en esta tierra y para
prepara mi vida contigo en el Cielo.

Ahora yo no puedo orar de la manera que quisiera.
Estoy dolorido, triste, cansado, confundido, desgastado. Pero yo creo que sólo Tú, todo esto lo puedes transformar en VIDA NUEVA porque tu viniste a salvarnos integralmente, como dice la escritura: “cargó con nuestras enfermedades y dolencias”. Te pido que
aceptes cada mi respiro como un acto de amor y de
confianza en Ti.

Tu eres mi Salvador. Yo quiero descansar sobre tu amante
Corazón en la seguridad y en la paz, como un niño en los
brazos de su padre. Yo sé que Tú no me abandonarás.

Te amo, mi Señor, quisiera amarte con todo mi corazón.

Amén
Mateo 8, 17  (Isaías 53, 4) Mateo 11, 28-30

miércoles, 1 de febrero de 2012

Oración por una grave necesidad

Hoy les comparto esta hermosa oración que sirve para cuando estamos pasando por alguna situación grave. Récenla con mucha fe y devoción confiando que el amor misericordioso de Dios siempre actúa en todas las circunstancias.

Llamada de Emergencia
Oración por una grave necesidad

¡Oh Divino Jesús! Que dijiste: “Pidan y recibirán; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá; porque todo el que pide, recibe;  y el que busca, encuentra y a quien llama, se le abre”.  Mírame postrado a tus plantas suplicándote me concedas una audiencia. Tus palabras me infunden confianza, sobre todo ahora que necesito que me hagas un favor:

(Se ora en silencio pidiendo el favor).

¿A quién he de pedir, sino a Ti, cuyo corazón es un manantial inagotable de todas las gracias y dones? Dónde he de buscar, sino en el tesoro de tu corazón, que contiene todas las riquezas de la Clemencia y Generosidad Divinas? ¿A dónde he de llamar, sino a la puerta de ese Corazón Sagrado, a través del cual, DIOS viene a nosotros, y por medio del cual vamos a DIOS?

A Ti acudimos, Oh corazón de Jesús, porque en Ti encontramos consuelo, cuando afligidos y perseguidos pedimos protecció; cuando abrumados por el peso de nuestra cruz, buscamos ayuda; cuando la angustia, la enfermedad, la pobreza, o el fracaso, nos impulsan a buscar una fuerza superior a las fuerzas humanas.

Creo firmemente que puedes concederme la gracia que imploro, porque tu Misericordia no tiene límites y confío en que tu corazón compasivo encontrará en mis miserias, en mis tribulaciones y en mis angustias, un motivo para oír mi petición.

Quiero que mi corazón esté lleno de la confianza con que oró el Centurión Romano en favor de su criado; de la confianza con que oraron las hermanas de Lázaro, los leprosos, los ciegos, los paralíticos que se acercaban a Ti porque sabían que tus oídos y tu Corazón estaban siempre abiertos para escuchar y remediar sus males.

Sin embargo, dejo en tus manos mi petición, sabiendo que Tú ves las cosas mejor que yo; y que, si no me concedes esta gracia que te pido, si me darás en cambio otra que mucho necesita mi alma; y me concederás mirar las cosas, mi situación, mis problemas, mi vida entera, desde otro ángulo, con más espíritu de fe. Con tus ojos.

Cualquiera que sea tu decisión, nunca dejaré de amarte, adorarte y servirte, oh buen Jesús.

Acepta este acto mío de perfecta adoración y sumisión a lo que decrete tu Corazón Misericordioso. Amen.

(Se reza Padre Nuestro, Ave María y Gloria).
Sacratísimo Corazón de Jesús, en vos confío (3 veces).

NOTA: Se sugiere rezar esta oración cuando surja algún problema. Puede rezarse en forma de triduo o novena, o por un tiempo indeterminado. Se aconseja que, para rezarla con mayor provecho, se reciban los sacramentos de la Confesión y Comunión.

domingo, 3 de abril de 2011

La biblia está llena de promesas de amor por parte de Dios especialmente diseñadas para los que lo aman. Los católicos no estamos acostumbrados a echar mano de ellas y hacerlas nuestras. Hoy día, en estos tiempos difíciles, de violencia e inseguridad, el salmo 91 debe ser para nosotros una oración de fe imprescindible. Aprenderlo de memoria y recitarlo constantemente con fe es sin duda, un arma poderosa de protección.

Salmo 91


Tú que habitas al amparo del Altísimo,
a la sombra del Todopoderoso,
dile al Señor: “Mi amparo, mi refugio,
en ti mi Dios, yo pongo mi confianza”.

El te libra del lazo del cazador que busca destruirte;
te cubre con sus alas y será su plumaje tu refugio.
No temerás los miedos de la noche
ni la flecha disparada de día,
ni la peste que avanza en las tinieblas
ni la plaga que azota a pleno sol.

Aunque caigan mil hombres a tu lado,
y diez mil a tu derecha,
tú permaneces fuera de peligro,
su lealtad te escuda y te protege.

Basta que tengas tus ojos abiertos
y verás el castigo del impío,
tú que dices: “Mi amparo es el Señor”,
y que haces del Altísimo tu asilo.

No podrá la desgracia dominarte
ni la plaga acercarse a tu morada;
pues ha dado a sus ángeles la orden
de protegerte en todos tus caminos.
En sus manos te habrá de sostener
para que no tropiece tu pie en alguna piedra;
andarás sobre vívoras y leones
y pisarás cachorros y dragones.

“Pues a mí se acogió, lo libraré,
lo protegeré, pues mi Nombre conoció.
me llamará, yo le responderé
y estaré con él en la desgracia.

Lo salvaré y lo enalteceré.
Lo saciaré de días numerosos
y haré que pueda ver mi salvación”.

martes, 30 de noviembre de 2010

Pasos para la oración de sanación

Lucas 6, 19 “Bajando con ellos, Jesús se detuvo en un llano, con Él estaba un grupo impresionante de discípulos suyos y un pueblo numeroso procedente de toda Judea y de Jerusalén, como también de la costa de Tiro y de Sidón. Habían venido a oírlo y para que los sanara de sus enfermedades. Sanaba también a los atormentados por los espíritus malos, y toda esta gente trataba de tocarlo porque de Él salía una fuerza que los sanaba a todos”.


La vocación de todo cristiano es la del servicio.
La eficacia de la oración de sanación depende de varios factores:


a) La voluntad del Señor que busca y quiere siempre nuestro bien.
b) La fe, tanto del que ora como del enfermo. Mateo 9, 29 “Que se haga conforme a nuestra fe”.
c) El grado de unión que tengamos con el Señor que quiere usarnos como instrumentos libres.
d) La compasión que sintamos por el dolor del hermano y el amor verdadero que le profesemos.
e) La perseverancia en la oración en casos especiales, pues aunque el Señor puede obrar como quiera, generalmente sana por medio de un proceso. Esto vale tanto para las curaciones interiores como para las físicas.
f) Cumplir ciertos requisitos como perdón de las ofensas, arrepentimiento de los pecados, renunciar a prácticas de hechicería y confianza exclusiva en el poder y el amor del Señor


Nos presentamos como siervos inútiles del Señor.


1.- Purificarnos delante del Señor. (Pedirle perdón por nuestros pecados, sentirnos humildes y pobres siervos que solamente quieren glorificar a su Señor)
2.- Pedir el discernimiento. (Para saber que clase de oración debemos hacer)
3.- Pedirle al Señor que aumente en nosotros el amor fraterno y la compasión por el dolor de los hermanos.
4.- Imposición de manos.


Estar en gracia de Dios es básico para quienes estén en funciones del ministerio de sanación, así como también contar con los permisos adecuados del coordinador parroquial y del sacerdote. "Andar por nuestra cuenta" es un impedimento para que el Señor obre, pues el quiere de nosotros humildad, obediencia y disciplina.

miércoles, 7 de julio de 2010

Oraciones al Espíritu Santo

Indice de oraciones:


1.- Consagración al Espíritu Santo
2.- Rosario del Espíritu Santo
3.- Pequeña Oración al Espíritu Santo
4.- Consagración II al Espíritu Santo
5.- Ven, Espíritu Santo
6.- Entrega total al Espíritu Santo





1.- Consagración al Espíritu Santo



Espíritu Santo, divino Espíritu de luz y amor, te consagro mi entendimiento, mi corazón, mi voluntad y todo mi ser, en el tiempo y en la eternidad.

Que mi entendimiento este siempre sumiso a tus divinas inspiraciones y enseñanzas de la doctrina de la Iglesia católica que tu guías infaliblemente.

Que mi corazón se inflame siempre en amor de Dios y del prójimo. Que mi voluntad este siempre conforme a tu divina voluntad.

Que toda mi vida sea fiel imitación de la vida y virtudes de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A El, contigo y el Padre sea dado todo honor y gloria por siempre.

Dios Espíritu Santo, infinito amor del Padre y del Hijo, por las manos purísimas de María, tu esposa inmaculada, me pongo hoy y todos los días de mi vida sobre tu altar escogido, el Sagrado Corazón de Jesús, como un sacrificio en tu honor, fuego consumidor, con firme resolución ahora más que nunca de oír tu voz y cumplir en todas las cosas tu santísima y adorable voluntad.








2.- Rosario al Espíritu Santo



Antes de cada misterio: Ven Espíritu Santo, inflama nuestro corazón en las ansias redentoras del corazón de Cristo, para que ofrezcamos de veras nuestras personas y obras, en unión con Él, por la redención del mundo, para la Gloria del Padre. Amén.


Al final de cada misterio: Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

1er. Misterio: La conversión

(Pedir el don de Temor de DIOS)
Antes de cada invocación dicen todos: Oh, Espíritu Santo, alma de mi alma…

1.- Conviérteme
2.- Sáname
3.- Vivifícame
4.- Sálvame
5.- Fortaléceme
6.- Perdóname
7.- Purifícame
8.- Lávame
9.- Absuélveme
10.- Reconcíliame

2er. Misterio: La Iluminación

(Pedir el don de Entendimiento y Consejo)
Antes de cada invocación dicen todos: Oh, Espíritu Santo, alma de mi alma…

1.- Ilumíname
2.- Aconséjame
3.- Guíame
4.- Instrúyeme
5.- Oriéntame
6.- Úngeme
7.- llámame
8.- Atráeme
9.- Rígeme
10.- Caliéntame

3er. Misterio: El Despojo

(Pedir el don de Fortaleza)
Antes de cada invocación dicen todos: Oh, Espíritu Santo, alma de mi alma…

1.- Despójame
2.- Pídeme
3.- Quebrántame
4.- Vacíame
5.- Hiéreme
6.- Derríbame
7.- Vénceme
8.- Libérame
9.- Tómame
10.- Revísteme

4er. Misterio: La Invasión

(Pedir el don de Ciencia y Piedad)
Antes de cada invocación dicen todos: Oh, Espíritu Santo, alma de mi alma…

1.- Invádeme
2.- Lléname
3.- Inúndame
4.- Embriágame
5.- Inhabítame
6.- Fecúndame
7.- Sáciame
8.- Mírame
9.- Bésame
10.- Poséeme

5er. Misterio: La Transfiguración

(Pedir el don de Sabiduría)
Antes de cada invocación dicen todos: Oh, Espíritu Santo, alma de mi alma…

1.- Bautízame
2.- Úngeme
3.- Séllame
4.- Úsame
5.- Tócame
6.- Conságrame
7.- Unifícame
8.- Transfórmame
9.- Abrázame
10.- Divinízame






 

3.- Pequeña Oración al Espíritu Santo


Sopla sobre mí, Espíritu Santo,
para que todos mis pensamientos sean santos.

Actúa en mi, Espíritu Santo,
para que también mi trabajo sea santo.

Induce mi corazón, Espíritu Santo,
para que ame solamente a aquello que es santo.

Fortaléceme, Espíritu Santo,
para defender todo lo que es santo.

Guárdame, Espíritu Santo,
para que yo siempre sea santo.




4.- Consagración (II) al Espíritu Santo
Recibe, ¡oh Espíritu Santo!, la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser, dígnate ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida y en cada una de mis acciones: mi Director, mi Luz, mi Guía, mi Fuerza y todo el Amor de mi corazón.


Yo me abandono sin reservas a tus  operaciones divinas y quiero ser siempre dócil a tus santas inspiraciones.
¡Oh Espíritu Santo!, dígnate formarme con María y en María según el modelo de vuestro amado JESÚS.
Gloria al Padre Creador; Gloria al Hijo Redentor; Gloria al Espíritu Santo Santificador. Amén.






5.- Ven Espiritu Santo




Ven, Espíritu Santo,

y envía del Cielo
un rayo de tu luz.

Ven, padre de los pobres,
ven, dador de gracias,
ven luz de los corazones.

Consolador magnífico,
dulce huésped del alma,
su dulce refrigerio.

Descanso en la fatiga,
brisa en el estío,
consuelo en el llanto.

¡Oh luz santísima!
llena lo más íntimo
de los corazones de tus fieles.

Sin tu ayuda,
nada hay en el hombre,
nada que sea bueno.

Lava lo que está manchado,
riega lo que está árido,
sana lo que está herido.

Dobla lo que está rígido,
calienta lo que está frío,
endereza lo que está extraviado.

Concede a tus fieles,
que en Ti confían
tus siete sagrados dones.

Dales el mérito de la virtud,
dales el puerto de la salvación,
dales la felicidad eterna.



6.- Entrega Total al Espíritu Santo


Santo Espíritu,
Paráclito,
Fuerza que viene de lo Alto:
Te doy mi corazón para que lo llenes de Ti.
Te doy mi cuerpo para que se mueva por Ti.
Te doy mi alma para que la inundes de Ti.
Te doy mi mente para que la ilumines con tu Luz.
Te doy mi espíritu y ahi toma posesión de mi ser para que controles mi cuerpo y mi alma y se sometan a Ti.
Mira por mis ojos, oye por mis oídos, habla por mi boca, piensa por mi mente, siente por mi corazón. Amén.

Oración de reconciliación

Oh Jesús, a través de tu compasión,
enséñanos a perdonad desde el amor,
enséñanos a olvidad desde la humildad
Ayúdanos a examinar nuestro corazón y
a ver si hay alguna herida no perdonada,
o alguna amargura sin olvido.

Permite que el Espíritu Santo
penetre en mi espíritu y remueva
todo rastro de enojo.

Derrama tu amor, paz y alegría en
nuestros corazones, en proporción a
nuestro vacío de propia complacencia,
vanidad, ira y ambición .
ayúdanos a cargar con ánimo
la Cruz de Cristo.

Santo cura de Ars

Oración de Revestimiento

De vez en cuando, es bueno rezar esta oración en las comunidades, incluso repartiendo copias a todos los hermanos para seguir su lectura. Es una práctica efectiva sobre todo cuando existen amenazas en los grupos bíblicos o de oración, ya que siempre el enemigo trata de destruir la obra de Dios. De igual forma, cada uno puede utilizar esta oración para su oración personal.


Oración de revestimiento


Despojarse del hombre viejo con sus obras y revestíos del hombre nuevo. Cuando nos revestimos de la armadura de Dios, es revestirnos de Jesucristo como Vencedor, así que el diablo huye porque reconoce a Jesucristo como vencedor en nosotros.

Revestimiento

Me revisto con el cinturón de la verdad: Jesucristo tú eres mi verdad, Jesucristo tú eres mi luz, Jesucristo tú eres mi sabiduría.
Me revisto con la coraza de la justicia: Jesucristo tú eres mi Justicia, Jesucristo tú eres mi santidad, Jesucristo tú eres mi amor, Jesucristo tú eres mi Pureza, Jesucristo tú eres mi gozo, Jesucristo tú eres mi Paz.
Me calzo los pies con el celo por el evangelio: Jesucristo tú eres mi Fortaleza, Jesucristo tú eres mi Roca, me revisto de tu celo por proclamar el Evangelio.
Embrazo el escudo de la Fe para contrarrestar los dardos encendidos del maligno: Jesucristo tú eres mi Fe, me revisto de tus promesas, me revisto de tu protección.
Tomo el casco de la Salvación: Me revisto de tu Perdón, me revisto de tu Redención, me revisto de tu Muerte, me revisto de tu Resurrección, me revisto de tus pensamientos.
Tomo la espada del Espíritu que es la Palabra de Dios: Jesucristo tú eres mi Luz, Jesucristo tu eres mi Vida, Jesucristo tú eres mi Maestro, Jesucristo tú eres mi Alimento.
Me revisto del Espíritu Santo: Me revisto de su Unción, me revisto de su Amor, me revisto de su Paz, me revisto de su Fidelidad, me revisto de sus dones y carismas.

Una vez revestidos con nuestras armas poderosas podemos entablar la batalla y vencer.

“En Jesucristo somos más que vencedores” Romanos 8, 37
“Yo os aseguro que todo lo que ateís en la Tierra quedará atado en el Cielo. Y todo lo que desateís en la Tierra, quedará desatado en el Cielo”, Mateo 16, 13-19

En el nombre de Jesucristo y con toda Autoridad ato todo espíritu de pasividad en la vida espiritual.
En el nombre de Jesús ato todo espíritu de desánimo.
En el nombre de Jesús ato todo espíritu de temor.
En el nombre de Jesús ato todo espíritu de derrota.
En el nombre de Jesús ato todo espíritu de falta de compromiso.
En el nombre de Jesús ato todo espíritu de engaño.
En el nombre de Jesús ato todo espíritu de duda.
En el nombre de Jesús ato todo espíritu de orgullo.
En el nombre de Jesús ato todo espíritu de insubordinación.
En el nombre de Jesús ato todo espíritu de falta de identidad espiritual.

En Cristo se nos ha dado toda clase de bendiciones espirituales y celestiales para llamar a lo que no es para que sea.

Me apropio de ser hijo de Dios, me apropio de la Santidad de Cristo, Me apropio de la sabiduría de Cristo, me apropio de la obediencia de Cristo, me apropio de la victoria de Cristo, me apropio del carácter de Cristo, me apropio del celo por su obra. Amén.

martes, 6 de julio de 2010

Liturgia Penitencial

RENOVACION DEL SACRAMENTO DEL BAUTISMO




Introducción.

Como culminación de esta primera parte del Curso de Evangelización, como renovación del Bautismo, se celebra una Liturgia penitencial, con el esquema de una Liturgia de la Palabra, donde se expresan los diversos aspectos de la conversión y la fe como aceptación de Jesús como Salvador. Es el primer momento importante del curso de evangelización.

Para llevar esta Liturgia se sigue el siguiente esquema:

o Introducción y cantos penitenciales
o Palabra de Dios: lecturas de contenido penitencial, en las que se encuentre una invitación a la conversión.
o Homilía, ubicando el sentido y el propósito.
o Expresión de los diversos aspectos de la conversión.
o Confesión de pecado
o Perdón de resentimientos Renuncia a Satanás
o Expresión de la respuesta de fe:
o Oración del Padre nuestro
o Oración para recibir a Jesús
o Como respuesta sacramental:
o Oración de liberación
o Absolución sacramental
o Cantos de alabanza y acción de gracias

(Antes de la Liturgia Penitencial o en los días inmediatos a ella, se invitará a las personas a que hagan una confesión sacramental personal).

Liturgia Penitencial



1.- Confesión de pecado

A cada frase repitamos: Perdón, Señor, perdón.

• Por no amarte con el ser entero y sobre todas las cosas.
• Por no tenerte como centro y Señor de mi vida.
• Por tener ídolos que sustituyen tu lugar y tu acción.
• Por no leer ni meditar diariamente tu Palabra.
• Por no actuar en tu presencia, con atención amorosa a Ti.
• Por no apartarme diariamente para orar.
• Por no participar frecuentemente en la Eucaristía.
• Por buscar conocimiento y poder en fuentes contrarias a Ti.
• Por utilizar tu Nombre en cosas contrarias a tu voluntad.
• Por no dar buen testimonio de Ti a los demás.
• Por no testificar de tu presencia en toda oportunidad.
• Por no estar comprometido en la misión evangelizadora.
• Por la falta de amor, entrega y servicio a mis hermanos.
• Por mantener resentimientos y rencores, y no ser capaz de perdonar.
• Por juzgar y hablar mal de los demás.
• Por cualquier ofensa, injusticia y daño a los demás.
• Por toda mentira, engaño, difamación y calumnia.
• Por las envidias, celos y discordias.
• Por toda codicia, afán de poseer más.
• Por todo robo o daño a los bienes del otro.
• Por no restituir o restaurar los daños causados.
• Por todo afán desordenado de lucro, de poder o de placer.
• Por toda impureza, sensualidad, fornicación y adulterio.
• Por no disciplinarme ante los estímulos sexuales y eróticos.
• Por ser causa consciente de tentación para los demás.
• Por todo desorden en la comida y en las bebidas.
• Por utilizar o promover drogas.
• Por no vivir el matrimonio de acuerdo a tu voluntad.
• Por no cumplir con una paternidad responsable.
• Por no cumplir debidamente los deberes cívicos.
• Por toda omisión culpable en la promoción de la justicia.
• Por no preocuparme y no hacer nada a favor de los pobres.
• Por no ser miembro vivo y activo en mi parroquia.
• Por no pertenecer y no participar responsablemente en ella.
• Por no vivir con entrega generosa mi vocación y misión eclesial.

Reconozcamos no sólo los actos sino sobre todo las situaciones estables y mantenidas voluntariamente.

2.- Expresión de fe

Vamos a manifestar nuestra fe en Dios y su obra salvífica a través de Jesucristo. Signos externos: Levantar la mano derecha, una vela en la mano, de pie, en voz alta, etc. Se responde: Sí, yo creo.

• ¿Crees que Dios te creo por amor y te ama como Padre?
• ¿Crees que El está presente en el mundo y lo transforma?
• ¿Crees que El ama a todos los hombres, especialmente a los pobres y a los pecadores?
• ¿Crees que El tiene un plan de felicidad, paz y justicia para todos los hombres?
• ¿Crees que el bien siempre triunfará sobre el mal?
• ¿Crees que todos los hombres y mujeres somos hijos del mismo Padre?
• ¿Crees que tanto amo Dios al mundo que le envió a su hijo único, no para condenarlo sino para salvarlo?
• ¿Crees que Jesús, Hijo Único de Dios, y único mediador entre Dios y los hombres, es capaz de salvar al mundo?
• ¿Crees que en su muerte en la cruz, murió también el pecado?
• ¿Crees que resucitó y está vivo para siempre?
• ¿Crees que tiene todo el poder en el cielo y en la tierra?
• ¿Crees que Jesús es la única respuesta y solución efectiva para los problemas del mundo?
• ¿Crees que hoy y aquí Jesús puede dar sentido a tu vida?
• ¿Crees en el Espíritu Santo fuente de Vida Nueva?
• ¿Crees que el Espíritu Santo todo lo transforma y santifica?
• ¿Crees que dirige a los creyentes y se hace presente en el amor?
• ¿Crees en la unidad y santidad del cuerpo de Cristo?
• ¿Crees que la madre de Jesús es también nuestra madre?
• ¿Crees que todo concurre para bien de los que aman a DIOS?
• ¿Crees que todo lo que haces a un hermano necesitado lo haces también a Jesús?
• ¿Crees que un día participarás de la resurrección de Jesús?
• ¿Crees que Jesús regresará triunfante a la tierra?

3.- Renuncia a Satanás y sus obras.

Así pues la verdadera y total dependencia de Dios, nos obliga a renunciar a todo aquello que nos ha encadenado al pecado, repitiéndonos formalmente nunca más volver a El. De pie se responde: Sí renuncio.

• ¿Renuncias a Satanás?
• ¿A todas sus obras y seducciones?
• ¿Al ocultismo, esoterismo y toda superstición?
• ¿A querer conocer el futuro al margen de Dios?
• ¿A la magia, curanderismo y hechicería?
• ¿A la lectura de las cartas, del café, del té y de la mano?
• ¿Al espiritismo y toda invocación de los muertos?
• ¿A la astrología, al zodiaco, a los horóscopos?
• ¿A adquirir poder y control sobre ti y los demás al margen de Dios?
• ¿Al control mental y a la dianética?
• ¿Al uso de amuletos, fetiches y talismanes?
• ¿Renuncias a filosofías contrarias al cristianismo?
• ¿Renuncias a la Nueva Era de Acuario también llamada New Age?
• ¿Renuncias completamente y para siempre a todo esto?
• ¿Renuncias también en nombre de tus antepasados?
• ¿Renuncias a todo egoísmo, lujuria y maldad?
• ¿A toda autosuficiencia, codicia y ambición?
• ¿A todo orgullo, soberbia y vanidad?
• ¿Renuncias a odios, rencores, celos y resentimientos?

4.- Oración para aceptar a Jesús como tu Salvador Personal

Ven, Señor Jesús. Te necesito. Te abro la puerta de mi corazón y de mi vida; te acepto personalmente como mi Salvador. Concédeme experimentar tu amor, tu salvación, tu liberación; dame tu vida en abundancia. Límpiame, purifícame, renuévame, transfórmame. Entra en mi corazón y en mi vida y llénala de ti. Haz de mí lo que quieres que yo sea. Protégeme y guárdame.

María, madre del Señor y madre mía, llévame a Jesús y enséñame a ser su fiel discípulo. Amén.

8.- Proclamación del Señorío de Jesús

Los que quieran rendir a Jesús todos los aspectos de su vida responden: Jesús es mi Señor.

• De mi familia y amistades
• De mi pasado, presente y futuro.
• De mis estudios o trabajo.
• De mi salud y enfermedad.
• De mi pobreza y riqueza.
• De mis amigos y conocidos.
• De mi cuerpo y de mi alma.
• De todas mis relaciones personales.
• De mi sexualidad y emotividad.
• De mi patria y de mi hogar.
• De mi casa y de mis bienes materiales.
• De mis esperanzas y temores.
• De mi vida cívica, política y social.
• De mi imaginación y memoria.
• De mi inteligencia y voluntad.
• De mis ojos y oídos, manos y pies.
• De mi manera de divertirme.
• De mi manera de comer, de vestir, de pensar y de hablar.

Las siguientes oraciones son opcionales de acuerdo a las necesidades de la comunidad, los objetivos del curso y el criterio del sacerdote asesor, pero hacen la experiencia espiritual de la liturgia penitencial más completa y fructífera.

5.- Sanación de los sentidos

Harán la señal de la cruz en el lugar que se vaya indicando con el dedo pulgar.

6.- Perdón de resentimientos

(Sanación interior)

7.- Oración de liberación.